Inspecciones Periódicas Reglamentarias

Las inspecciones periódicas reglamentarias son de OBLIGADO CUMPLIMIENTO y garantizan que las instalaciones continúan funcionando con las condiciones de seguridad exigidas por la legislación vigente como son el Reglamento de Equipos a Presión y su Instrucción Técnica Complementaria de Calderas.
En COPROTER como empresa habilitada para la instalación de equipos a presión (categoría EIP-2) realizamos las inspecciones correspondientes y colaboramos con los Organismos de Control cuando la reglamentación así lo requiere.
Importante destacar que durante la realización de las inspecciones se lleva a cabo la revisión anual de mantenimiento de la caldera y de los componentes auxiliares para mantener su vida útil, prevenir paradas intempestivas y optimizar el consumo energético (diagnosticando desgaste, corrosión y acumulación de depósitos en el lado agua).
Una correcta planificación de las inspecciones reglamentarias además de cumplir con la reglamentación vigente contribuye a garantizar la seguridad y la continuidad del servicio
Inspección Nivel A
Revisión periódica anual.
La Inspección de Nivel A tiene como objetivo comprobar el estado general de la instalación y verificar que la caldera continúa funcionando en condiciones de seguridad.
Incluye, entre otras actuaciones:
- Revisión de la documentación de la instalación.
- Limpieza e inspección visual del circuito de humos y de las partes sometidas a presión.
- Funcionamiento de las operaciones de control y seguridades de la caldera.
- Estanqueidad del circuito de gases.
- Verificación del correcto funcionamiento general de la instalación.
Esta inspección debe ser realizada por una empresa instaladora habilitada conforme al Reglamento de Equipos a Presión.





Inspección Nivel B
Revisión periódica cada tres años.
Además de las comprobaciones incluidas en la Inspección de Nivel A, la Inspección de Nivel B incorpora una revisión más exhaustiva del estado de la caldera.
Incluye, entre otras actuaciones:
- Medición de espesores mediante ultrasonidos.
- Inspección de los elementos de la caldera.
- Verificación de los accesorios de seguridad y control.
- Comprobaciones realizadas conjuntamente con un Organismo de Control.
El objetivo es detectar de forma preventiva posibles procesos de desgaste, corrosión o fatiga antes de que puedan afectar a la seguridad de la instalación.





Inspección Nivel C
Revisión periódica cada seis años.
La Inspección de Nivel C constituye la revisión reglamentaria de mayor alcance.
Además de todas las comprobaciones correspondientes a los niveles anteriores, comprende:
- Ensayos No Destructivos (END) de las soldaduras y partes sometidas a presión según la reglamentación vigente.
- Prueba de presión hidrostática en las condiciones establecidas por el Reglamento de Equipos a Presión.
- Verificación del comportamiento del cuerpo a presión.
- Inspección completa de la caldera y sus elementos principales.
- Pruebas de funcionamiento.
- Actuaciones realizadas conjuntamente con el Organismo de Control correspondiente.
Esta inspección permite verificar que el equipo mantiene las condiciones de seguridad exigidas para continuar en servicio.





